Imagogima

Un lugar donde posar tus ojos y tus dedos, dejando lo que traigan consigo, y llevándose el resto.

21 junio 2007

Placer

Puedo agradecerlo todo...
hasta el dolor.

Esto es como no desear nada...
salvo el placer de desear el agradacimiento mismo.

El placer surge de mi mismo,
al agradecer.

Agradezco lo que tengo,
luego no deseo nada que esté fuera de mi.

No quiero cambiar ninguna situación,
aceptando las cosas como son,
proporcionándome el placer de agradecer lo que es y lo que tengo.

Así el placer ya no es lograr algo que se desea,
sinó agradecer las cosas cómo son.

¿Puede ser siempre así el placer?

¿Puede no haber otro deseo?

El placer surge de nosotros y nos dirige al mundo,
a la difícil expresión de lo que es estar en contacto con el mundo.

Sí nuestra relación con el mundo no nos da el placer esperado
entonces surge el dolor, el sufrimiento.

Lo buscaremos en otro lado.

Trataremos de agradecer aquello que no pudo ser cómo deseamos.

Pero seguiremos deseando, seguiremos buscando el contacto placentero con el mundo,
aunque nos vuelva a causar dolor y de nuevo aprendamos a agradecer lo que nos da,
viendo más allá de lo que deseábamos.


Desear, sufrir, agradecer, aprender, desear, sufrir...

¿Algún día se acabará esa rueda?

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

agregame a ayelen_o@hotmail.com

6:16 p. m.  
Anonymous paula andrea martinez said...

tener imaginación es saber que aún tienes alma de niño

4:28 a. m.  

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