PAISAJES DEL OLVIDO

Los muros del recinto han caido hace tiempo.
Quizá ya nadie se acuerde de ellas o quizá prefirieron ese entorno.
Tumbas algunas sin nombre.
Las losas, en libertad, de igual a igual con la vegetación, yacen desprovistas de su ritual característico. Hay una mayor integración entre la vida que dejó de ser y la vida que se ve a su alrededor. La vida flota alrededor en la ausencia de ese espacio cerrado para la memoria, de esos muros que tratan de guardar lo incomprensible. Se respira una mayor aceptación y el olvido se vuelve hermoso.
3 Comments:
Es muy hermosa esa imagen.
No sé si recordarás cuando fuimos a Barcelona, había un cementerio instalado en una montaña, que miraba hacia el mar. Yo apenas voy a los cementerios, porque es un lugar que me agobia. Y no por lo que significan, sino porque me recuerda a un bloque de apartamentos.
Pero esa foto tuya es muy hermosa.
Me alegro que te guste.
Algo así sentí yo en ese lugar, que en nada se parecía a lo que fue.
Un poco más abajo está el emplazamiento del nuevo cementerio y ese sí, como tu dices, recuerda de nuevo pese a su pequeño tamaño a un bloque de apartamentos, como el que que vimos juntos.
Paisajes del olvido que nunca se olvidarán, al menos aquéllos que tienen a alguien enterrado allí...
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